En Fuding, en la provincia de Fujian, se encuentra la cuna del té blanco, el lugar donde se originó esta variedad de té reconocida por su delicadeza, complejidad y pureza. Esta región es considerada el punto de partida de algunos de los mejores ejemplares de té blanco del mundo.

Dentro de Fuding existen dos cultivares fundamentales para la producción de té blanco: el Fu Ding Da Bai #1 y el Fu Ding Da Hao #2. Estas variedades fueron seleccionadas a partir de plantas silvestres endémicas, destacándose por sus brotes cubiertos de finos vellos, una característica distintiva en los tés de mayor calidad.

El guardián del árbol madre del té blanco

Maestro Weng

Tuvimos el privilegio de conocer al Maestro Weng, reconocido como el guardián del árbol madre del cultivar Fu Ding Da Hao #2, una de las bases genéticas más importantes en la historia del té blanco. Nos recibió en su jardín privado, donde se encuentra este árbol legendario, del cual se obtuvo el primer esqueje que dio origen a este clon.

Este árbol no solo representa un patrimonio agrícola, sino también un símbolo cultural dentro del universo del té blanco, siendo parte esencial de su desarrollo y preservación.

La historia detrás de un té blanco legendario

Cuenta la leyenda que, en el siglo XIX, un granjero descubrió un árbol silvestre con brotes inusualmente grandes y cubiertos de vellos plateados. Ese hallazgo marcó el inicio de lo que hoy conocemos como una de las expresiones más refinadas del té blanco.

Actualmente, ese árbol es venerado y protegido, no solo por su valor histórico, sino por su impacto en la evolución del té blanco tal como lo conocemos hoy.

Bai Hao Yin Zhen: una joya del té blanco

A pesar de haber recibido innumerables premios, el Maestro Weng compartió una reflexión que resuena profundamente:

“Ya no vendo más el té del árbol madre. Lo tomamos entre familia y amigos”.

Este té blanco, que puede alcanzar valores de decenas de millas de dólares por kilo, se produce en cantidades extremadamente limitadas: apenas unos cientos de gramos al año. Se trata de Bai Hao Yin Zhen, también conocido como Agujas Plateadas, una de las formas más puras y exclusivas del té blanco.

Durante nuestra visita, tuvimos la oportunidad de probarlo. Servido desde una simple bolsa escrita a mano —como suelen presentar los grandes tés—, este té blanco ofrece una complejidad, intensidad y ChaQi (energía del té) difíciles de describir.

Una experiencia irrepetible alrededor del té blanco.

La experiencia fue mucho más que una degustación. Fue un encuentro con la esencia del té blanco, acompañado por la calidez, la hospitalidad y la generosidad de nuestros anfitriones.

Entre, conversaciones, sonrisas, anécdotas y una mesa llena de tés y preparaciones, entendimos que el verdadero valor del té blanco no reside solo en su precio o rareza, sino en las experiencias que genera y en las historias que transmite.

Ryan Hollibaugh
Cofundador y Director Académico
Pei Chen Tea Palace

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